No todo está siendo tan malo, dentro de lo que está pasando
también hay momentos buenos,
momentos para recordar y atesorar gracias a personas
que me están ayudando y tendiendo una mano.
Puede que no les vea tan a menudo como me gustaría pero han estado ahí
y, desde aquí, quiero darle las gracias.
A veces no necesitas que estén mucho tiempo a tu lado, un rato, una tarde...
es suficiente si consiguen sacarte una sonrisa.
Y eso es lo que han conseguido.
Este fin de semana he podido despejarme un poco, salir de casa,
cambiar de rutina, tomar aire y respirar.
Juntarme con gente que me da vida.
Lo necesitaba, no imagináis la falta que me hacía y,
aunque ha sido breve, me ha sentado estupendamente
a pesar de lo accidentado que está siendo todo.
Pues no salgo de una y me meto en otra.
Espero que a lo largo de esta semana se solucione y podamos descansar un poco.
Ahora toca remontar el vuelo nuevamente y buscar otros horizontes.
Ahora toca remontar el vuelo nuevamente y buscar otros horizontes.
Llevará un tiempo, como todo, pero no me voy a dejar llevar ni hundir,
hay que seguir, cueste lo que cueste.
Al menos, ese es mi deseo.
