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sábado, 30 de julio de 2016

Los primeros días...



Los primeros días siempre son un poco inciertos e incómodos. 
Te sientes desubicada, pues no conoces la casa y 
persiste en ti ese miedo, esa duda de si lo harás bien o mal. 
Te sientes observada en cada movimiento y temes meter la pata. 
Hay momentos vacíos, silenciosos donde nadie habla y no sabes qué hacer o decir. 
Y las dudas, el pánico, se acrecientan. 
Es ahí donde has de sacar tu fortaleza y luchar contra tus propios demonios. 
Al principio, actuaba por inercia, por lo que me parecía más lógico, 
pero con el tiempo, he aprendido que es mejor preguntar siempre ante la menor duda; 
cualquier cosa, sea lo que sea, aunque parezca una nimiedad, 
pues es más práctico y suele agradar más. 
Conforme van pasando los días, te ves envuelta en una rutina y,
 te das cuenta, de cuan infundados eran esos miedos que tenías. 
Todo va bien. 
Mejor de lo que esperaba. 
En esta ocasión lo estoy llevando con mayor normalidad y tranquilidad que la anterior.
 Estoy más animada, aunque cansada; 
quizá el calor tenga algo que ver con ello también...
Pero sigo adelante, afrontando día a día lo que va surgiendo en el camino.
 Intentando aprender un poco más si cabe.
Y disfrutando del momento.
De esos momentos, a veces inesperados, que te va regalando la vida.

 

martes, 21 de junio de 2016

Lo bueno dentro de lo malo


No todo está siendo tan malo, dentro de lo que está pasando 
también hay momentos buenos, 
momentos para recordar y atesorar gracias a personas 
que me están ayudando y tendiendo una mano. 
Puede que no les vea tan a menudo como me gustaría pero han estado ahí 
y, desde aquí, quiero darle las gracias. 
A veces no necesitas que estén mucho tiempo a tu lado, un rato, una tarde... 
es suficiente si consiguen sacarte una sonrisa. 
Y eso es lo que han conseguido. 
Este fin de semana he podido despejarme un poco, salir de casa, 
cambiar de rutina, tomar aire y respirar. 
Juntarme con gente que me da vida.
Lo necesitaba, no imagináis la falta que me hacía y,
 aunque ha sido breve, me ha sentado estupendamente 
a pesar de lo accidentado que está siendo todo.
 Pues no salgo de una y me meto en otra. 
Espero que a lo largo de esta semana se solucione y podamos descansar un poco.
Ahora toca remontar el vuelo nuevamente y buscar otros horizontes. 
Llevará un tiempo, como todo, pero no me voy a dejar llevar ni hundir, 
hay que seguir, cueste lo que cueste. 
Al menos, ese es mi deseo.