lunes, 24 de julio de 2017

¿Alguna vez...?



¿Habéis sentido cosas por alguna persona cercana, un amig@, conocid@...?
¿Estáis confundid@s porque no sabéis exactamente qué es lo que sentís?
¿Lo que esa persona en cuestión os transmite cuando estáis juntos?
Amor, cariño, calma, amistad, empatía, ternura, paz…
Y llega un punto en que es tal la confusión que ya no puedes más
y una parte de ti lucha por callar mientras que otra se muere por gritarlo a los cuatro vientos;
 necesitas respuestas, necesitas saber qué es eso que sientes,
que te ahoga y te oprime el pecho.
Te armas de valor.
 Respiras profundo y piensas:
“De hoy no pasa, hoy se lo digo”
Pero un nudo en la garganta te lo impide, no encuentras las palabras,
no sabes cómo reaccionará.
Temes las consecuencias.
Y sonríes, con todo el dolor de tu corazón, como si nada ocurriera.
Pasan los días, meses, e incluso años, y tú, sin decir nada.
Sufriendo en silencio y quizás en vano,
creando una montaña de algo que tal vez no es real
y tan solo existe en tu imaginación.
Te sientes frustrado y lloras.
Es tu único desahogo.
¿Qué me pasa?
 ¿Por qué siento estas cosas?
 ¿Son reales?
¿Y si…?
 Mil preguntas y dudas te rondan por la cabeza.
Nunca habías conocido a una persona así,
 que mereciera tanto la pena, tan buena, noble, entregada...
Son tantos los adjetivos que podrías nombrar...
que te faltaría tiempo, espacio y palabras.
 Una persona única,
de esas que encuentras una vez en la vida.
 Y deseas que permanezca por siempre a tu lado.
Prometes ser sincera, en todo momento
pase lo que pase, por mucho que duela,
en eso se basa vuestra amistad.
Pero ese silencio te atormenta y te sientes mal por lo que callas
hasta que abres la boca y, tartamudeando, dices la verdad.
Una parte de ti se libera, sin embargo otra, se hunde.
Mas, cuando no obtienes una respuesta
y todo que en el aire.

Tras tanto tiempo de silencio, sin saber cómo decírselo.
Lo he hecho.
Me siento como una estúpida.
Y ahora...
Me da vergüenza mirarle a la cara.

La he cagado.
Tengo esa sensación desde hace unas semanas.
¿Nunca os ha ocurrido?
 

¿Cuántas veces me habrá pasado esto?
Son tantas las cosas que necesito decirle...

miércoles, 12 de julio de 2017

Un "pequeño" contratiempo

¡¡Han pasado los tres meses desde que me apunté al gym
He conseguido la meta que me propuse. 
Y estoy orgullosa de mí misma. 
Feliz por haber logrado mantener la ansiedad a raya 
y obtener los notables resultados que el deporte me ha aportado. 
La última semana apenas pude disfrutarla y entrenar como esperaba,
 pues surgió una complicación totalmente inesperada 
que me obligó a ir a urgencias un par de veces.
Todo estaba bien hasta que, en un determinado momento, 
sentí un dolor agudo en abdomen (alrededor del ombligo).
 Pareció pasarse enseguida, pero éste volvió más fuerte e intenso. 
Me fui a casa a descansar.
Al día siguiente el dolor persistía. 
Apenas podía inclinarme, tan solo la intención ya me causaba un dolor muy grande...
 y aun así, me fui a trabajar.
 Pensé: 
"En terminar, si sigue, me voy al médico". 
Y eso tuve que hacer.
 Irme al centro de salud para que me vieran de urgencias. 
Tras explicarle lo que me ocurría al medico y realizar una palpación abdominal,
 descartó posibles afecciones y me mandó un tratamiento junto con reposo.
Así pase dos días con el dolor y sin hacer nada,
 hasta que empecé a supurar por el ombligo una sustancia vizcosa entre pus y sangre.
 Eso ya no me gustó y, como el dolor no cesaba, me fui al hospital 
para que me hicieran alguna prueba y concretaran más el diagnóstico de mi doctora.  
Después de pasar por ciertas pruebas y horas de espera
me diagnosticaron una infección e inflamación intestinal
producida por algún posible virus.
Me mandaron nueva medicación, más reposo y,
 en caso de notar cualquier anomalía que se pudiera producir
(como fiebre, vómitos, calambres, etc...),
que volviese inmediatamente al hospital junto con el informe que me daban. 

Así que llevo una semanita algo jodidilla.
Me aburro, echo de menos el gym y la gente.
He tenido que rechazar algunos trabajos que me han surjido.
Y como estoy medicada (hasta la cejas)
me noto agotada y no hago más que dormir.
¡¡Parezco un oso en época de hivernación!!
Ja, ja, ja ;p

Pero es cierto que me encuentro mejor y, poco a poco,
la infección ha ido remitiendo;
en unos días estoy segura,
estaré completamente recuperada y volveré a la normalidad.

¡¡Ya estoy deseando activarme otra vez y
volver al gym otros tres meses más y los que vengan!!