lunes, 24 de julio de 2017

¿Alguna vez...?



¿Habéis sentido cosas por alguna persona cercana, un amig@, conocid@...?
¿Estáis confundid@s porque no sabéis exactamente qué es lo que sentís?
¿Lo que esa persona en cuestión os transmite cuando estáis juntos?
Amor, cariño, calma, amistad, empatía, ternura, paz…
Y llega un punto en que es tal la confusión que ya no puedes más
y una parte de ti lucha por callar mientras que otra se muere por gritarlo a los cuatro vientos;
 necesitas respuestas, necesitas saber qué es eso que sientes,
que te ahoga y te oprime el pecho.
Te armas de valor.
 Respiras profundo y piensas:
“De hoy no pasa, hoy se lo digo”
Pero un nudo en la garganta te lo impide, no encuentras las palabras,
no sabes cómo reaccionará.
Temes las consecuencias.
Y sonríes, con todo el dolor de tu corazón, como si nada ocurriera.
Pasan los días, meses, e incluso años, y tú, sin decir nada.
Sufriendo en silencio y quizás en vano,
creando una montaña de algo que tal vez no es real
y tan solo existe en tu imaginación.
Te sientes frustrado y lloras.
Es tu único desahogo.
¿Qué me pasa?
 ¿Por qué siento estas cosas?
 ¿Son reales?
¿Y si…?
 Mil preguntas y dudas te rondan por la cabeza.
Nunca habías conocido a una persona así,
 que mereciera tanto la pena, tan buena, noble, entregada...
Son tantos los adjetivos que podrías nombrar...
que te faltaría tiempo, espacio y palabras.
 Una persona única,
de esas que encuentras una vez en la vida.
 Y deseas que permanezca por siempre a tu lado.
Prometes ser sincera, en todo momento
pase lo que pase, por mucho que duela,
en eso se basa vuestra amistad.
Pero ese silencio te atormenta y te sientes mal por lo que callas
hasta que abres la boca y, tartamudeando, dices la verdad.
Una parte de ti se libera, sin embargo otra, se hunde.
Mas, cuando no obtienes una respuesta
y todo que en el aire.

Tras tanto tiempo de silencio, sin saber cómo decírselo.
Lo he hecho.
Me siento como una estúpida.
Y ahora...
Me da vergüenza mirarle a la cara.

La he cagado.
Tengo esa sensación desde hace unas semanas.
¿Nunca os ha ocurrido?
 

¿Cuántas veces me habrá pasado esto?
Son tantas las cosas que necesito decirle...

miércoles, 12 de julio de 2017

Un "pequeño" contratiempo

¡¡Han pasado los tres meses desde que me apunté al gym
He conseguido la meta que me propuse. 
Y estoy orgullosa de mí misma. 
Feliz por haber logrado mantener la ansiedad a raya 
y obtener los notables resultados que el deporte me ha aportado. 
La última semana apenas pude disfrutarla y entrenar como esperaba,
 pues surgió una complicación totalmente inesperada 
que me obligó a ir a urgencias un par de veces.
Todo estaba bien hasta que, en un determinado momento, 
sentí un dolor agudo en abdomen (alrededor del ombligo).
 Pareció pasarse enseguida, pero éste volvió más fuerte e intenso. 
Me fui a casa a descansar.
Al día siguiente el dolor persistía. 
Apenas podía inclinarme, tan solo la intención ya me causaba un dolor muy grande...
 y aun así, me fui a trabajar.
 Pensé: 
"En terminar, si sigue, me voy al médico". 
Y eso tuve que hacer.
 Irme al centro de salud para que me vieran de urgencias. 
Tras explicarle lo que me ocurría al medico y realizar una palpación abdominal,
 descartó posibles afecciones y me mandó un tratamiento junto con reposo.
Así pase dos días con el dolor y sin hacer nada,
 hasta que empecé a supurar por el ombligo una sustancia vizcosa entre pus y sangre.
 Eso ya no me gustó y, como el dolor no cesaba, me fui al hospital 
para que me hicieran alguna prueba y concretaran más el diagnóstico de mi doctora.  
Después de pasar por ciertas pruebas y horas de espera
me diagnosticaron una infección e inflamación intestinal
producida por algún posible virus.
Me mandaron nueva medicación, más reposo y,
 en caso de notar cualquier anomalía que se pudiera producir
(como fiebre, vómitos, calambres, etc...),
que volviese inmediatamente al hospital junto con el informe que me daban. 

Así que llevo una semanita algo jodidilla.
Me aburro, echo de menos el gym y la gente.
He tenido que rechazar algunos trabajos que me han surjido.
Y como estoy medicada (hasta la cejas)
me noto agotada y no hago más que dormir.
¡¡Parezco un oso en época de hivernación!!
Ja, ja, ja ;p

Pero es cierto que me encuentro mejor y, poco a poco,
la infección ha ido remitiendo;
en unos días estoy segura,
estaré completamente recuperada y volveré a la normalidad.

¡¡Ya estoy deseando activarme otra vez y
volver al gym otros tres meses más y los que vengan!!


miércoles, 28 de junio de 2017

Mostrarse, aunque duela.


No son compañeras de piso.

Ni amigas.

Se corren juntas.

Son lesbianas y ninguna "hace" de hombre.
 
No necesitan nada que tenga forma fálica para sentirse completas aunque pueden introducirse en sus cuerpos lo que les dé la gana para alcanzar el orgasmo porque para eso son sus cuerpos.

No hay una lesbianizadora, nadie convierte a nadie.

Hay una primera vez en la que te excitas o te enamoras de alguien y resulta que esa persona es una mujer.

Y, de pronto, todo el mundo tiene algo que opinar.

Tus padres, como si tú les pertenecierais.

Como si tus brazos e ideas no fueran un trozo de cosmos independiente.

La gente de tu entorno, como si no pudieras exigir intimidad emocional.

Como si no fuera tuya tu lengua y dónde decides meterla.

Gente a la que nunca has visto, como si te conocieran de algo.
 
Como si no tuvieras derecho a una jodida relación.

¿Por qué todo el mundo se empeña en hacernos la vida más complicada?

Si ya hay cáncer y accidentes de coche.

Si ya morimos.

¿Por qué matarnos en vida?

Parece mentira que sigamos juzgando el amor.

Que sigamos escandalizándonos de los besos y no del odio.

Que nos parezca más normal insultar, expulsar o agredir, que simplemente querer.

No me interesa quién está en tu cama ni de quién te enamoras.

Me interesas tú.

Qué te pasa por la cabeza cuando estás con ella.

Si consigue hacerte un poquito mejor.

Qué te dice al oído cuando llega a casa.

Si te hace reír.

Las mujeres han sido educadas en el miedo.

Miedo a no ser femeninas, miedo a que te agredan sexualmente, miedo a quedarse embarazadas, miedo a quedarse solteras, miedo a no ser capaces de ser madres, miedo a que te gusten las mujeres.

Tu madre que quería nietos y verte vestida de novia. ¿Y ahora?

Tu ginecóloga que te pregunta si no tienes relaciones sexuales.

Tus compañeros de trabajo que te hacen bromas.

Cuesta tanto hacerse visible.

Exponerse para que todo el mundo pueda meterse entre tú y ella (o ellas) a hacer daño.

Si es lo único bonito que tienes. Lo único real.

Si eres más tú que nunca con ella, joder.

Por eso hay que mostrarse, aunque duela.

Porque lo que hacemos es hermoso.

Y no nos avergonzamos de lo hermoso.

Porque lo que construimos es único.

Y no nos lo puede arrebatar nadie.

Las mujeres tienen derecho a que otras mujeres las consuelen, las cuiden, las saquen de quicio, se las follen, sean las madres de sus hijas e hijos, se casen con ellas, sean sus viudas o las inviten a bailar.

Esta es nuestra vida. La única que tenemos.

Defendamos nuestra libertad de vivirla tal y como la sentimos.


jueves, 22 de junio de 2017

La noche de San Juan


La fiesta comenzó como pagana, debido a que la gente del campo daba gracias por el verano, las cosechas, las frutas y por disponer de más horas de luz para realizar sus tareas.

Tras la llegada del cristianismo, las antiguas tradiciones fueron asimiladas dentro del calendario cristiano y la costumbre de encender hogueras quedó unida a la celebración del nacimiento de San Juan Bautista, 24 de junio, una fecha muy próxima al solsticio de verano en el hemisferio norte, razón por la que la noche de San Juan se celebra entre el 23 y 24 de junio.

La noche de San Juan, la más corta del año, es para mucho una noche mágica en la que algunos deseos se pueden hacer realidad y está rodeada de leyendas y tradiciones. Todos los 23 de junio, a las 12 de la noche, cientos de personas se reúnen en torno a las hogueras y el mar para celebrar los más diversos rituales y atraer a la Diosa Fortuna



Los rituales que se llevan a cabo esa noche giran en torno a tres elementos:

El fuego: Fogatas y ritos relacionados con el elemento se inician la víspera de este día para festejar el poder del sol y ayudarle a renovar su energía. La leyenda dice que las cenizas de la hoguera curan enfermedades. La costumbre proviene de antiguos cultos paganos que pretenden alejar los malos espíritus, pero también está relacionada con la prevención de epidemias por el poder anti-infeccioso que posee el fuego.

Agua: Simboliza fertilidad y pureza. Se considera que a partir de las doce de esta noche el agua es milagrosa, cura enfermedades y proporciona la felicidad. Los ritos de las nueve olas, recoger la flor del agua o bañarse desnudos en el rocío de los campos buscan efectos mágicos para encontrar pareja o tener hijos.

Tierra: Es costumbre que a partir de la medianoche se salga a los campos para recoger hierbas medicinales y luego se cuelguen en las ventanas de las casas para recibir la bendición de San Juan.


 Ritos y costumbres:

Saltar las hogueras: Sin duda, es la más popular. Dejando de lado el número de veces (en Galicia nueve, en Alicante y Valencia siete), si cuando se está saltando al fuego se arroja una trenza hecha con flores o cintas de colores a la persona amada y esta la recoge antes de que caiga, habrá felicidad entre ambos y buena fortuna.

Pide un deseo: Pon bajo tu almohada una rama de hiedra común y un papel blanco con un mensaje positivo escrito. Antes de irte a dormir enciende una vela blanca, deja que se consuma. Introduce junto al papel y la hiedra la cera que haya quedado y acuéstate. Al día siguiente quema el papel y entierra todos los elementos bajo tierra para que así crezca tu deseo.

Atraer la prosperidad económica: Sal a recoger la verbena. Según la tradición, protege contra el mal, atrae prosperidad económica y ayuda al crecimiento de las cosechas. Debe recogerse el día de San Juan cuando no puedan verse en el cielo ni el sol ni la luna.    




Darse un baño en el mar durante la noche de San Juan, asegura salud para todo el año. Si se saltan nueve olas dando la espalda al mar, se consigue también la eliminación de energías negativas y aumentar la fertilidad femenina. Aunque si quieres que tenga efecto recuerda que durante esa noche no te podrás mirar al espejo después de bañarte.
 



Promesas: Hacer una cruz en los árboles a medianoche hace que las promesas hechas junto a ellos se mantengan toda la vida.

Protección: En una superficie cubierta con una tela roja, pon siete velas rojas de forma que ardan sin peligro. Al prender cada una, piensa que atraes estas siete virtudes: energía, magnetismo, pasión, amor, valor, prosperidad y protección.

Escribe en un papel estas siete cosas y envuelve en él una foto tuya. Deja arder las velas hasta el final. Haz un sobre con el papel, toma la cera que ha sobrado, introdúcela en el sobre y coloca también tu foto.

Ve a una hoguera de San Juan, toma un poco de ceniza y ponla junto a lo demás dentro de un sobre que deberás conservar durante todo el año en una caja de cartón roja.

Ritual para liberarse de las cosas negativas de nuestra vida:

Si queremos hacer desaparecer todas aquellas cosas negativas que nos están fastidiando en los últimos tiempos, podemos hacer un sencillo ritual purificador. Escribiremos en un papel todo aquello que queremos que salga de nuestra vida y en otro papel haremos un listado de las cosas buenas que queremos que sustituyan a las anteriores.

Si, por ejemplo, queremos que cese de darnos problemas esa incómoda alergia que nos crea tantos problemas en la piel, lo escribiremos en el papel de lo negativo, y luego en el papel de lo positivo especificaremos que deseamos una piel sana y perfecta. Así iremos haciendo con aquellas cosas queremos que cambien, no debemos abusar, entre 8 y 10 cosas, no más.

Después encenderemos nuestra mini hoguera y pediremos con verdadera fe que se produzcan esos cambios en nuestra vida, acto seguido arrojaremos al fuego el papel de las cosas negativas y dejaremos que arda hasta consumirse por completo mientras imaginamos cómo todo lo malo se convierte en humo y va desapareciendo.

Cuando ya haya ardido el papel con lo negativo, dejaremos el otro papel con la lista de lo que queremos en una zona exterior para que reciba la luz y la fuerza de la Luna durante toda la noche.

Al día siguiente doblaremos con mucho cuidado la lista de las cosas positivas en tres veces, después la guardaremos en una caja de madera o en un pañuelo de seda o de hilo, junto con una rosa y una hoja de laurel, y allí quedará guardada durante el siguiente año. Eso no significa que no la veamos hasta el siguiente año, al contrario, lo positivo es leerla y releerla muy a menudo.

Ritual del deseo:

En un papel escribiremos la petición o deseo que queremos que se cumpla. A las 12 de la noche encenderemos una vela de color azul claro, y leeremos tres veces en voz alta nuestro pedido, con total convicción, viéndolo ya cumplido.

Después doblaremos el papel introduciendo dentro de él una hoja de hiedra y lo colocaremos debajo de la almohada. A la mañana siguiente, quemaremos el papel de nuestro pedido y enterraremos sus cenizas junto con la hoja de hiedra en tierra, si puede ser en un jardín o si no en una maceta.

Ritual de protección del agua y la sal:

Para la noche de San Juan procúrate un recipiente que no sea de plástico, un recipiente de barro, cerámica, acero inoxidable, cristal, etc… nunca utilices en magia un recipiente de plástico. Llénalo hasta la mitad con agua y sal marina (de la gruesa).

En ese agua vas a introducir los talismanes y las joyas personales que quieras limpiar y cargar. Es una noche excelente para cargar y purificar tus gemas y piedras como cuarzos, venturina, topacios, etc. Déjalo toda la noche de San Juan (el 23 de Junio) si es posible, al exterior, que se bañe con la luna. Por la mañana recoge las joyas y los talismanes, sécalos y ya purificados y descargados de malas vibraciones.

El agua de este ritual se debe guardar en alguna botella de vidrio bien limpia, y puedes utilizarla durante todo el año para proteger la casa. Vierte un chorrito en el agua de fregar cuando sientas que tu casa necesita una limpieza energética o una protección.

Puedes limpiar también objetos, o muebles, ventanas, puertas de la casa y todo lo que quieras limpiar o proteger. El agua que te quede en el cubo después de la limpieza debes echarla dentro del inodoro y tirar de la cadena tres veces.

Ritual con hojas de laurel:
Este ritual se hace con unas hojas de laurel ya sean frescas o secas, lo importante es que sean números impares puedes pedir un deseo en cada hoja. Escribe tu deseo con bolígrafo o rotulador en cada hoja.

Enciende una vela blanca y una varita de incienso.

Ahora deja todo a la luz de la luna.

A las 12 h de la noche se quemarán las hojas con los deseos escritos.

Ritual para conseguir trabajo: Necesitamos una rosa amarilla o anaranjada, quitar los pétalos y meterlos en un sobre blanco. Escribir en un papel amarillo el trabajo que te gustaría conseguir guardarlo hasta que lo hayas conseguido.

Contra las dudas: Si tu problema no es que no encuentres un amor si no que tienes varios pretendientes/as y no sabes a cuál de ellos elegir, llena una palangana con agua y ponla bajo tu cama. En ella deposita, doblados, un papelito con el nombre de cada uno de ellos. La tradición dice que a la mañana siguiente te encontrarás abierto el papel con el nombre de la persona a la que deberías tener en cuenta.

Amantes, amor estable, riqueza... Todo ello te puedes encontrar si vas en busca de un trébol esa noche. Ahora bien, si es de dos hojas, atraerá a un amante; si es de tres, servirá de amuleto; de cuatro, te traerá riqueza y amor; de cinco, será un amuleto muy poderoso para atraer riqueza.

Otros:

- Si quieres que se cumpla un deseo que has pedido, planta la víspera de San Juan una hortensia en una maceta. Si ésta florece se hará realidad, si no, tendrás que esperar.

- Hay quien se lava la cara con agua de manantial a medianoche para mantenerse joven y guapo durante todo el año, así como el pelo para conservarlo fuerte y hermoso. Eso sí, no puedes mirarte al espejo hasta que amanezca o el hechizo se volatilizará.


Estos son tan solo algunos de los tantos ritos y conjuros que existen. 
¿Te animas a realizar alguno de ellos en esta noche 
tan magica y especial?





jueves, 15 de junio de 2017

¡¡Dos meses!!


No puedo estar más contenta. 
Me va genial en el gym. 
Y eso que empecé de forma muy tímida. 
Estás últimas semanas me estoy notando muchos cambios en mi cuerpo. 
Cambios para bien, por supuesto.
 Esto me motiva cada vez más y,
 aunque hay días en los que me siento cansada,
 no falto ni uno. 
De lunes a viernes.
 Entre 2:30 - 3 horas. 
Allí hay gente que se queda sorprendida por el tiempo que le echo 
(sobre todo los que van a "marcar" músculo). 
Ya muchos se me acercan y me preguntan: 
"Tu has venido antes que yo, ¿no?"
"¿Vas a seguir?"
"Menuda fuerza de voluntad tienes"
Ente otras cosas...
No me imaginaba que me iba a encontrar tan bien y a gusto allí.
Me siento como si estuviera en casa.
Claro que, tengo una buena monitora, que me ayuda mucho
y siempre está a mi lado para motivarme,
sobre todo en los días que me ve más decaída.
Es genial, divertida y congeniamos bien.
Aunque, a veces, mete muchísima caña
y nos deja para el arrastre.
Más ahora con la nueva tabla de ejercicios,
que son más complicados y duros.
Pero estos no van a hacer que desista,
 sigo adelante con ellos con más o menos repeticiones,
 hasta que consiga realizarlos por completo.
Ya van dos meses.
Queda el tercero.
Y en mente tengo los próximos.
Continuar, a pesar del calor y de las vacaciones que se aproximan.

¡¡Siempre hacia delante!!


viernes, 9 de junio de 2017

Pasito a pasito


Dicen que:

"El miedo nos hace esclavos, no tenerlo nos hace libres"

Y es cierto que, cuando nos enfrentamos a ellos, nos sentimos mejor,
más fuertes, con ganas de conseguir otros objetivos y llegar más lejos aún.
Desde que afronté el miedo de ir al gym he ido superando fobias
como verme reflejada en el espejo,
que la gente me observe mientras realizo alguna actividad,
hablar con desconocidos,
entrar en vestuarios con gente semidesnuda/desnuda...
Pregunto cuando no sé realizar algún ejercicio e, incluso,
ayudo cuando alguien lo necesita.

No solo eso, por otro lado, estoy tomando valor
e iniciándome en algo que me gusta pero me daba miedo dar el paso.
Soy muy prudente.
No estaba segura y sigo sin estarlo del todo,
pero sino me decido... no voy a ninguna parte..
y si quiero cambiar de trabajo...
(pues no puedo más con el que tengo)
he de tirarme a la piscina. 

Os comenté que estaba estudiando un curso
de Quiromasajista.
Pues bien, lo aprobé con muy buena nota y, poco a poco,
he ido adquiriendo el material necesario
para realizar los masajes
(aceites, cremas, camilla, toallas, incienso...)
por el momento he acondicionado una habitación en casa
 donde llevar acabo las sesiones.
Lo complicado y donde está mi miedo es en empezar a moverme,
es decir, hacer publicidad, darme a conocer.
Se puede decir que me he agobiado un poquito y me han entrado las dudas.
Me ha costado dar el paso, realizar tarjetas de visita
y distribuirlas sobre todo en ciertos comercios en los que tengo confianza
y entre mi círculo de amig@s, para ir empezando.

Pero de estos días no pasa, este fin de semana lo hago,
empezando por hoy mismo.

¡¡Al toro por los cuernos!!

Venciendo y superando miedos.


martes, 30 de mayo de 2017

Cambio de médicos. Mal momento para ello.


No imagináis el lío que llevan en el centro de salud. 
Desde principios de año están realizando cambios y nos van mareando. 
Entre traslados, gente en prácticas y la asignación de médicos nuevos... 
¡¡Es un caos!!

Nada más empezar, en enero, tuve cita con la psicóloga 
y ésta me avisó que la próxima visita no estaría ella pues la iban a trasladar. 
Me quedé sorprendida y fastidiada porque ya estaba acostumbrada a ella 
y sabía mi historial completo, pero estas cosas pasan. 
Vale, lo acepté y hasta ahí todo bien.
Cuando fui a la siguiente, efectivamente había otra chica más joven, en su lugar. 
Y qué decir, no fue mal pero al ser mi nueva terapeuta pues tocó ponerla al día,
 por qué estaba allí, relación padres, hermanos, amigos, etc... 
"Un Volver a Empezar" 
A revivir todo lo pasado:
 Por qué, cómo, qué pasó, qué sentí, qué hice, cómo lo viví,
qué me hubiera gustado hacer diferente, cómo lo veo ahora... 
¡¡Uff!! Algo que me agota, es como dar un gran paso atrás. 
Y salí de consulta con la sensación de haber perdido el tiempo. 

A las dos semanas tenía cita con el psiquiatra
y, cual fue mi sorpresa que, también me lo habían cambiado.  
Otra vez a volver a explicar todo. 
Decidió mantener la medicación, por el momento, 
y quizá más adelante la modificaríamos; 
obviamente no me gustó ese ímpetu que mostró por ir retirando medicación nada más llegar,
pues tod@s sabemos que no podemos quitar de forma brusca ciertos medicamentos,
ya lo he intentado otras veces y no he obtenido buenos resultados.

Volví a visitar a la psicóloga y esta vez tenía a una chica en prácticas,
cosa que no había hecho anteriormente,
me siento incómoda con más gente dentro de consulta,
y no fue sencillo, me sentí continuamente observada,
bloqueada, juzgada e intranquila
mientras la iba poniendo al día de cómo me encontraba.
Fue una sesión difícil por los temas a tratar
y no pude evitar cerrarme y no saber cómo expresarme.

Al cabo de mes y medio volví a otra sesión de psicología
y ¿sabéis qué?
Me han cambiado OTRA VEZ de psicóloga.
Nuevamente a empezar de cero, a contarle por qué estoy allí,
cómo me encuentro, qué estoy haciendo,
nuevos registros, etc...

Todos estos cambios, en este momento, no es que me hagan mucho bien.
Está siendo un año difícil para mí.
Aún no he asimilado lo que ha ocurrido y me dejo llevar por el día a día.
No sé cuándo tendrá lugar,
cuándo seré consciente ni cómo reaccionaré en verdad.
Sólo sé que estoy metida en un torbellino de emociones y sentimientos,
con los cuales, he de lidiar para no perder la cabeza
 y seguir adelante intentando encontrar mi camino
sin perder de vista los que creo que son mis objetivos.

Este próximo mes vuelvo a tener cita con ambos especialistas
y espero que, por fin, sean ya los definitivos,
que dejen de marear con tanto cambio y podamos seguir avanzando. 


miércoles, 17 de mayo de 2017

¡¡Cuántas dudas!!


Como toda actividad ir al gym tiene sus pros y sus contras. 
Sabemos que es beneficioso para la salud, que nos mantiene en forma 
y nos permite tener una vida sana y equilibrada. 
Es cierto que, cuando realizamos una dieta, 
hacer ejercicio, nos ayuda a perder peso. 
Pero tiene su lado engañoso, por llamarlo de algún modo
 y, por ello, hemos de estar mentalmente fuertes para no decaer por el camino 
y continuar luchando por alcanzar nuestro objetivo.
¿Por qué digo esto? 
Muy sencillo.
Al realizar ejercicio no solo quemamos la grasa 
que le sobra a nuestro cuerpo y adelgazamos,
 sino que al mismo tiempo, ganamos músculo. 
Y este echo puede llegar a confundirnos y desanimarnos.
Esa es una de las cosas que estoy notando.
Me encuentro más fuerte y con mayor resistencia. 
Cada día paso más tiempo en el gym.
 Mi cuerpo está empezando a cambiar.
Y es cierto que la gente que me rodea me dice que me ve mejor, 
que se notan los resultados, 
que si he perdido volumen aquí, allá, etc...
Sin embargo, en ocasiones, la báscula no refleja lo mismo 
y te dice que has cogido peso.
Y te preguntas, "¿cómo es posible?"
Es toda una contradicción. Te machacas y...
Estoy tratando de asimilar el por qué de esto. 
Como os he dicho antes, no sólo pierdes peso sino que ganas músculo, 
y como sabemos el músculo, pesa.
Entonces... ¿debería hacerle caso a la báscula?
 o por el contrario
 ¿olvidarme de ella por un tiempo y centrarme en los resultados obtenidos?
No quiero obsesionarme con esto 
y sé que ya lo estoy empezando a hacer.
¿He de fiarme de la gente y los monitores? 
¿Tener mucha paciencia y tomarlo con calma? 
Simplemente, ¿seguir?
 ¿Por eso los objetivos han de estar marcados a medio/largo plazo?
 ¿El músculo pesa más que la grasa?
 ¿Son necesarios/buenos los batidos proteicos?...

¡¡Madre mía, qué cantidad de dudas y preguntas me rondan por la cabeza!!
 


martes, 9 de mayo de 2017

Primer mes en el Gym


¡¡Y todavía no me lo creo!!
Cuando di el paso tenia mis dudas, no pensaba que pudiera con ello, 
pues además de mis miedos, vergüenzas y paranoias, 
hace muchísimos años que no hago deporte ni ejercicio alguno 
salvo salir a caminar por la ladera del río, como ya os había comentado en alguna ocasión. 
Y para mi sorpresa ahí sigo, yendo todos los días. 
Cuando estuve hablando con el director del gym, 
me recomendó que probara con un mes, 
por si no me gustaba o luego me arrepentía.... 
Vamos que no me veía yendo de forma continua y comprometida, 
creo que pensó que no me lo tomaría en serio
y abandonaría a los dos días. 
Lo curioso es que, no sé qué click hubo en mi cabeza el día que fui a darme de alta
que, me apunté tres meses. 
Y, ¿sabeis qué? 
Estoy muy contenta y orgullosa de haberlo hecho 
y superado esta primera meta.
Estoy segura de poder cumplir los tres meses y soy optimista, 
ya estoy pensando a medio plazo
y hasta quiero seguir,
darle mayor continuidad. 
Me está gustando y tengo buenos compañeros que me guían en la sala
 y me enseñan cómo realizar cada ejercicio para no lastimarme. 
El ambiente es bueno, hay cordialidad entre todos, es agradable estar allí, 
me siento cómoda, te lo hacen sencillo.
 Poco a poco me voy desinhibiendo.
 El tema vestuario, duchas... para mi es algo delicado,
como os dije, pero dadme tiempo.
 De momento he conseguido ducharme tres veces y porque ha coincidido
que no había nadie en esos momentos, el resto lo he hecho en casa;
 queda pendiente de superar, otro reto a superar.
 En cuanto a los resultados que me está dando hasta ahora
(sé que es pronto) pero ya se van notando los efectos;
este mes he bajado 5'5 kgs. 
(aun con todas las vacaciones y fiestas que han habido);
 he perdido un montón de volumen
 (hay ropa que me viene más holgada y pantalones que me voy pisando los camales);
 por no hablar de lo ágil que me hoy encontrando
 y la mejoría de dolores musculares que tenia que han ido menguando. 
Eso sí, las dos primeras semanas tenia unas agujetas que no me podía ni mover, 
solo quería acostarme y no volver a levantarme en la vida 
¡¡Qué dolor más grande!! 
Hubo un momento en que mi cuerpo enfermó y subió la fiebre, 
estuve un fin de semana en cama, 
afortunadamente me recuperé en seguida. 
Las agujetas ya no son tan fuertes, estoy cansada,
 me cuestan algunas máquinas pero tengo unas ganas muy grandes de seguir, 
estoy motivada y decidida, cuento con gran apoyo en el gym
y de gente que me quiere.