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jueves, 28 de septiembre de 2017

Por dónde empezar...


¡¡Tras tanto tiempo sin publicar y con tantas cosas que están pasando 
no se ni por donde empezar!!

 
Han sido unos meses que, a pesar de las vacaciones, han sido moviditos. 
He tenido actividades sin descanso. 
Os comenté que el mes de agosto iba a probar en un gym nuevo con una amiga. 
Así fue y, si os soy sincera, no estuve muy cómoda allí. 
El gym es espectacular. 
Enorme. 
Tiene de todo. 
Sauna, spa, solarium, sala de máquinas, cardio, 
 clases dirigidas, peluquería, restaurante... 
¡¡Mejor que un hotel!! 
Pero el ambiente... no me causó buenas vibraciones. 
Allí todo es postureo. 
Musculitos, chicas monas, cada uno va a lo suyo... 
te miran de forma un tanto extraña y te hacen sentir incómoda. 
No tuve una buena experiencia con alguno de los monitores,
 demasiado creído, prepotente... 
¡¡Que hastío!!   
 Ese sitio no es para mi. 
Apenas disfruté de aquel lujo que se me ofrecía,
 no necesito tanto cuando la compañía no es grata. 
Soy más sencilla.
 Y aquel ambiente, tiene pinta de tóxico. 

Al mismo tiempo, estaba disfrutando de las maravillas 
que nos ofrece estar de camping. 
Para mi era la primera vez. 
Y es toda una experiencia. 
Estas conectado con la naturaleza lejos de tu casa y del ruido de la ciudad 
y, a la vez, disfrutas del sol, el aire libre, piscina... 
este año no sé la cantidad de tiempo que me he pasado dentro de ella.
 Era tal el calor que hacía que me pasaba horas 
y tras refrescarme me echaba en la tumbona, cogía un libro 
y me sumergía en la historia que este me ofrecía. 
¡¡Ay, no recuerdo un verano así!!
Piscina, tumbona y relax. 
Como soy de piel tan blanquita
le temo al sol y siempre ando evitándolo para no quemarme. 
Sin embargo este año, llevando algo de cuidado, 
¡¡me he puesto morenita!! 
Ha estado genial. 
La cantidad de actividades y gente
que se puede hacer y conocer allí.

Todo combinado con un poquito, pero solo poco, eh, de trabajo algún día aislado. 
Me ha sentado muy bien. 

También he tenido la despedida soltera y boda de mi mejor amiga.
¡¡Qué momentazos!!
Todo ha salido más que bien. 
Hemos reído, llorado, recordado viejos tiempos... 
Han sido unos momentos muy bonitos y emotivos estos días 
y les deseo lo mejor en esta nueva etapa que recién empiezan. 
¡¡Os quiero un montón!! 
(Por si aún no os lo había dicho).

Y bueno, la vuelta al cole. Recoger a los peques...
Intentar regresar a tu rutina, que no ha sido fácil, pues este mes están todos en casa...
Retomar el gym.
He vuelto a mi gimnasio, al que me siento cómoda,
como si estuviera en casa,
del que tanto os he hablado en post anteriores.
Estoy decidida a seguir adelante.
Quiero bajar peso, encontrarme mejor, fortalecer...
y todo pasa por ahí,
hacer ejercicio,
a la par que afronto mis miedos y no dejo que la fobia social
me coma terreno después de la lucha tan ardua que hemos mantenido
durante tanto tiempo.

Y paro ya, ja, ja, ja...
que sino este post se va a hacer eterno.

Un besazo muy grande a todos.
Este pequeño rincón acaba de cumplir 4 años.
Y, aunque tengo mis parones, bajones o momentos en los que deseo abandonar,
siempre encuentro un motivo o ánimos para volver a él.
Esta es mi historia, mi vida y mis avances.
Gracias por dedicarme vuestro tiempo y cariño.
Gracias por seguir aquí.


lunes, 24 de julio de 2017

¿Alguna vez...?



¿Habéis sentido cosas por alguna persona cercana, un amig@, conocid@...?
¿Estáis confundid@s porque no sabéis exactamente qué es lo que sentís?
¿Lo que esa persona en cuestión os transmite cuando estáis juntos?
Amor, cariño, calma, amistad, empatía, ternura, paz…
Y llega un punto en que es tal la confusión que ya no puedes más
y una parte de ti lucha por callar mientras que otra se muere por gritarlo a los cuatro vientos;
 necesitas respuestas, necesitas saber qué es eso que sientes,
que te ahoga y te oprime el pecho.
Te armas de valor.
 Respiras profundo y piensas:
“De hoy no pasa, hoy se lo digo”
Pero un nudo en la garganta te lo impide, no encuentras las palabras,
no sabes cómo reaccionará.
Temes las consecuencias.
Y sonríes, con todo el dolor de tu corazón, como si nada ocurriera.
Pasan los días, meses, e incluso años, y tú, sin decir nada.
Sufriendo en silencio y quizás en vano,
creando una montaña de algo que tal vez no es real
y tan solo existe en tu imaginación.
Te sientes frustrado y lloras.
Es tu único desahogo.
¿Qué me pasa?
 ¿Por qué siento estas cosas?
 ¿Son reales?
¿Y si…?
 Mil preguntas y dudas te rondan por la cabeza.
Nunca habías conocido a una persona así,
 que mereciera tanto la pena, tan buena, noble, entregada...
Son tantos los adjetivos que podrías nombrar...
que te faltaría tiempo, espacio y palabras.
 Una persona única,
de esas que encuentras una vez en la vida.
 Y deseas que permanezca por siempre a tu lado.
Prometes ser sincera, en todo momento
pase lo que pase, por mucho que duela,
en eso se basa vuestra amistad.
Pero ese silencio te atormenta y te sientes mal por lo que callas
hasta que abres la boca y, tartamudeando, dices la verdad.
Una parte de ti se libera, sin embargo otra, se hunde.
Mas, cuando no obtienes una respuesta
y todo que en el aire.

Tras tanto tiempo de silencio, sin saber cómo decírselo.
Lo he hecho.
Me siento como una estúpida.
Y ahora...
Me da vergüenza mirarle a la cara.

La he cagado.
Tengo esa sensación desde hace unas semanas.
¿Nunca os ha ocurrido?
 

¿Cuántas veces me habrá pasado esto?
Son tantas las cosas que necesito decirle...

jueves, 5 de mayo de 2016

¡¡Estoy trabajando!!


¡¡Holaaa!! :)
Estos días tengo un poco abandonado el blog, lo sé. 
Pero no ha sido de forma deliberada. 
Es que ando muy liada y a penas tengo tiempo de sentarme cinco minutos delante del Pc. 
He de decir que ha sido por algo bueno. 
Y, es que, las cosas poco a poco, van cambiando. 
¡¡Estoy trabajando!! 
Sí, como leéis. 
Empecé hace dos semanas a media jornada y esta ya estoy trabajando todo el día,
 incluidos los sábados por la mañana, y claro eso no me deja mucho tiempo libre que digamos. 
Además, el poco que he tenido, apenas he estado en casa...
 ¡¡es un no parar!! y estoy exhausta. 
Así que aprovecho este ratito para poneros un poco al día. 
Quitando los nervios iniciales, todo va muy bien. 
Estoy encantada. 
Aunque tengo algunos momentos en que la ansiedad y la dudas me acechan... 
pero supongo que es el proceso normal, después de tanto tiempo 
y debido a la ansiedad social. 
Trabajar con personas mayores es bonito pero también tiene algún inconveniente. 
Por el momento, no me puedo quejar. 
Carmen (así es como se llama) es un sol de persona y nos llevamos de maravilla, 
aunque la pobre está pasando por un bache bastante duro de llevar. 
De ahí que ahora necesite algo de ayuda.
Pero es una luchadora y sigue dando guerra. 

Por mi parte, esto me sirve para muchas cosas. 
Me refuerza muchos aspectos positivos y le da un sentido más significativo a mi día a día. 
Cada día es distinto a otro y aprendo cosas nuevas a su lado. 
Nos hacemos compañía mutuamente y le presto la mayor atención que puedo
y necesita, es lo único que me pide; que esté a su lado
aunque no haga nada más. 
Atención. 
Cariño.
Compañía.
Tan simple como eso. 
Y lo que nos cuesta darlo y mostrarlo a los demás...

Los fines de semana, aunque sea sola, salgo a dar una vueltecita. 
Éste pasado, tenía previsto ver una obra de teatro en L'Escorxador y volverme a casa;
al final no fui sola, me acompañó mi cuñada y una amiga, 
cenamos juntas con sus respectivas parejas en un local muy de moda 
en el centro de la ciudad. 
Pasé una gran tarde-noche con ellos, como siempre que salimos juntos. 
Me encuentro cada vez mejor. 
Sola, acompañada.
No dejo de hacer planes, salir y afrontar situaciones.