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miércoles, 28 de octubre de 2015

Sensación de derrota... vacía...


¿No os ha pasado que, aunque salgáis y tengáis muchas actividades 
durante el fin de semana os sintáis vacíos? 
¿Que éstas no os llenen? 
Puede que en el momento cumplan su función pero pasados unos instantes...
¿volváis a ese estado inapetente, apático en el que sentís que nada os satisface 
y queda todo como muy lejano aquello que recién acabáis de vivir? 

Estas semanas apenas he parado en casa, cenas, concierto, monólogo, partidos... 
mientras estaba en la situación me encontraba bien, 
incluso he conocido a alguna persona nueva y he disfrutado de ese momento,
 sin embargo, pasado ese tiempo o al día siguiente, a más tardar,
 mi estado de ánimo vuelve a decaer de una forma alarmante. 
Tanto que puedo pasarme varios días encerrada en casa sin salir ni relacionarme con nadie 
e, incluso, me es imposible levantarme de la cama, 
se convierte en una tarea ardua y complicada 
pues no encuentro el sentido de hacerlo...
Como si no encontrase un motivo para seguir viviendo. 
Me doy cuenta de cuanto he cambiado, 
ya no soy aquella que se ilusionaba con cualquier cosa, 
quizá por tantas decepciones que me he llevado...
 pero...
 ¿Cómo se sale de este estado? 
¿Qué es lo que necesito? 
¿Qué es lo que me falta? 
¿Por qué no soy capaz de disfrutar y quedarme con las buenas sensaciones? 
¿Con esos momentos, aunque breves, que consiguen sacarme una pequeña sonrisa? 
¿Por qué todo es de color negro?
No consigo quitarme esa sensación de tristeza constante de encima,
de derrota, de abatimiento...
de no encontrarme conmigo misma...
de sentirme tan perdida...


miércoles, 7 de octubre de 2015

La Depresión


Si preguntamos a los expertos, es mucha la información que podemos obtener en referencia a la depresión, pero no quiero extenderme en un post demasiado largo y lioso, por tanto voy a recopilar lo más básico para que nos hagamos una idea. Además, hay diferentes tipos de depresión, distintos grados y en cada persona requiere un tratamiento personalizado, el cual son los especialistas quienes han de supervisarlo. Si te encuentras en ésta situación o similar, o  quizá conozcas a alguien que este atravesando un mal momento, no dudes en consultarle a tu médico e informarte sobre qué puedes hacer, no solo está en manos de quien lo padece, los que nos rodean pueden ser un buen punto de apoyo para superar este trance.
                                                     Lunnaris.


La depresión es una enfermedad que altera de forma intensa los sentimientos y los pensamientos.  La forma más frecuente de manifestarse es como tristeza, decaimiento, sensación de ser incapaz de afrontar las actividades y retos diarios, y la perdida de interés en actividades que previamente resultaban placenteras.
Su síntoma más característico es la tristeza o desgana, inapropiada o excesivamente intensa y prolongada.
El llanto no suele aliviar la tristeza en una persona deprimida, y en ocasiones le es imposible llorar, por estar el paciente vacío de emociones.

Otros síntomas pueden ser:

-- Pérdida de energía con sensación de agotamiento incluso tras el descanso.
-- Enlentecimiento mental y dificultad para prestar atención, con falta de memoria. En los ancianos, puede provocar un estado de confusión llegando a aparentar una demencia.
-- Ansiedad con irritabilidad o agitación.
-- Cambios en el sueño, insomnio.
-- Disminución de peso por pérdida de apetito, o aumento del mismo por sensación de vacío causada por la ansiedad.
-- Dolor de cabeza o de otras zonas.
-- Problemas digestivos o sexuales, es muy frecuente la inapetencia sexual, que puede dificultar las relaciones de pareja.
Estos síntomas causan sentimientos de inutilidad y culpa. El paciente, que no comprende lo que le pasa, se siente responsable de lo que le ocurre. La vida pasa a verse como desagradable, vacía y carente de interés.

Factores que pueden favorecer o precipitar la aparición de una depresión son:

-- Antecedentes familiares: En algunas personas puede haber una predisposición genética, existiendo antecedentes familiares que aumentan la probabilidad de padecerla.
-- Las mujeres sufren con mayor frecuencia depresiones que los hombres
-- En algunos casos, es desencadenada por situaciones personales, cambios o circunstancias estresantes en el trabajo (paro, cambio de trabajo, pérdida de trabajo…), divorcio, jubilación,  por la pérdida de un ser querido o de bienes, o con cambios repentinos de formas de vida (pérdidas económicas, pobreza…).
-- Algunas mujeres la presentan tras el parto por cambios hormonales. Es la denominada depresión posparto.
-- A veces una enfermedad física (cáncer, diabetes, enfermedades cardiacas, Parkinson, trastornos de la alimentación, trombosis, Alzheimer…) o la toma de ciertos medicamentos, hacen que aparezca.
-- El consumo de alcohol y de drogas favorece la aparición de depresiones.
-- Existen algunas personas que presentan síntomas de depresión, de forma recurrente en las mismas épocas todos los años, especialmente en zonas con gran diferencia de luz entre verano e invierno.

¿Cómo se trata la depresión?

Hoy en día disponemos de medicamentos muy eficaces que actúan regulando las substancias alteradas en el funcionamiento del cerebro y corrigen el problema en su origen, antidepresivos, que permiten volver a ser como era antes de padecer la enfermedad. Estos a penas suelen tener efectos secundarios, los cuales aparecen en la etapa inicial del tratamiento, pero pasadas 3-4 semanas cesan, siempre y cuando la toma sea de forma continuada y sin interrupciones según la prescripción médica. Obviamente, para cada individuo, será necesario un tratamiento diferente dependiendo sus circunstancias y avance de la enfermedad.
Otra forma de tratar la depresión es mediante psicoterapia, el profesional puede ser de gran ayuda no solo al paciente sino para guiar a la familia en esos momentos tan difíciles sobre cómo actuar con la persona depresiva.
Hacer ejercicio físico, mejora el estado del paciente, especialmente si se realiza en compañía, bien haciendo deporte 3-4 veces a la semana, bien paseando a ritmo de marcha...


viernes, 28 de agosto de 2015

14 emociones tóxicas que debes controlar


En nuestra vida diaria siempre sentimos emociones diversas. 
Éstas varían según nuestro estado de ánimo.
Aquí te nombraré algunas emociones tóxicas, para que puedas identificarlas 
y evitar que se apoderen de ti:


1. Ansiedad

Esta emoción puede llevar al desánimo, a la tristeza e incluso a la depresión. 
También pueden llevarte al otro extremo: a vivir completamente acelerado.

2. Angustia

En esta emoción sentimos malestar, incomodidad, depresión. Hace que nos quedemos en un estado de lamentos permanentes y pro todo; sentimos mucha tristeza y mientras más tiempo pasemos en esta emoción, más seguirá creciendo.

3. Insatisfacción

Cuando esta emoción es grave, sentimos falta de aprobación. Sientes que, aunque tú pongas todo tu esfuerzo, nunca podrás alcanzar tus objetivos y no conseguirás nunca algo bueno en tu vida.

4. Apego

Con esta emoción sentimos que no somos importantes y que las otras personas que nos rodean sí lo son. Conlleva la necesidad de complacer a las otras personas y, con ello, la persona que lo padece se olvida de ella misma, de su bienestar personal y emocional.

5. Enojo

Enojarnos es normal y a veces ayuda a poder lograr cosas positivas, pero cuando no lo controlamos el enojo se convierte en violencia: nos hace daño a nosotros y a quienes nos rodean, ya que afecta nuestra vida y nuestras relaciones con otros.

6. Envidia

Con esta emoción sufre tanto el envidioso, como las personas que lo rodean. La persona que siente envidia tiene una gran dificultad para celebrar los éxitos de los demás, ya que realiza una comparación inmediata en la que siempre sale perdiendo.

7. Miedo

Todos sentimos miedo y es normal. A veces es positivo sentirlo, pues nos permite protegernos el peligro; pero cuando este sentimiento se dirige a algo sin fundamento, o que no es real, entonces se transforma en algo que nos afecta porque nos paraliza. Es preciso tratar de eliminarlo, pues si no supera puede durar toda la vida. El miedo funciona como un círculo, dando vueltas en lo mismo y así es como se alimenta.

8. Vergüenza

Cuando sentimos que las persona se burlan de nosotros, empezamos a sentir vergüenza tóxica: sentimos que somos deficientes, que algo malo hay en nosotros, que somos malos y que por ello seremos abandonados por los demás. La vergüenza nos corroe la voluntad, nos causa daño y nos limita en nuestra vida diaria.

9. Depresión

La persona depresiva siente que nunca va a poder salir adelante en nada y, lo más grave, es que esta sensación está fuera de su control. La depresión, más que una emoción, es una enfermedad. Vivir en depresión implica un conjunto de síntomas y debe ser tratada por especialistas.

10. Frustración

Esta emoción implica un sentimiento de fracaso y decepción que aparece cuando no estamos conformes con lo que tenemos o hemos logrado en nuestra vida. Es como si todo se nos fuera abajo y como si lo que hemos conseguido durante tanto tiempo, no tuviera resultados ni pudiera traernos felicidad.

11. Duelo

El duelo es un proceso normal que se desarrolla tras una pérdida y es necesario que lo vivamos y lo superemos. Pero, ¿qué pasa cuando no podemos superarlo? Se vuelve una emoción permanente, que no nos deja vivir con plenitud y ser felices; constantemente estamos luchando contra ese sentimiento.

12. Culpa

Cuando la emoción de culpa es negativa (es decir, cuando no nos lleva a la humildad y al deseo de ser mejores), atormenta a la persona que la vive. A veces es utilizada por otras personas para manipularnos. La culpa crónica tiene un efecto enfermizo que puede bloquear nuestra capacidad para disfrutar la vida.

13. Rechazo

Una persona que se siente rechazada no puede disfrutar de una salida, un regalo, un halago, un éxito obtenido; esto se debe a que sus ojos estarán puestos en los otros, es decir, se concentrarán en buscar la aceptación de los demás y no en lo que les da placer y dicha.

14. Celos

Los celos se presentan por miedo de perder algo, a alguien. Los celos no tienen edad: hay adultos celosos y niños también. Se puede sentir celos por una pareja, por el trabajo, debido a las posesiones de alguien y un largo etcétera. Sentir celos es malo porque afecta tanto al celoso, como a la persona que teme perder, convirtiéndose la relación en un vínculo que solo hace daño. Los celos incontenibles pueden tener consecuencias graves, pues hacen que las personas hagan cosas sin pensar en las consecuencias.


Estas son algunas de las emociones que afectan nuestra vida cuando dejamos que ellas 
nos controlen y guíen nuestros actos, pensamientos y sentimientos. 
Así que te invito a que, si te identificaste con alguna de ellas, te mantengas atento para que nunca 
 permitas que domine tu vida. Si necesitas ayuda profesional, no dudes en buscarla: 
haz lo que debas hacer para acabar con las emociones tóxicas, 
que al salirse de control destruyen tu vida.

Foto de Grace AR.

miércoles, 22 de julio de 2015

Necesito de alguien


Necesito de alguien, que me mire a los ojos cuándo hablo.

Que escuche mis tristezas y desiertos con paciencia y aún cuándo no comprenda, respete mis sentimientos.

Necesito de alguien, que venga a luchar a mi lado sin ser llamado.

Alguien lo suficientemente amigo, cómo para decirme las verdades que no quiero oír, aún sabiendo que puedo irritarme.

Por eso, en este mundo de indiferentes, necesito de alguien que crea en esa cosa misteriosa, desacreditada y casi imposible: ¡LA AMISTAD!

Que se obstine en ser leal, simple y justo.

Que no se vaya, si algún día pierdo mi oro y no pueda ser más la sensación de la fiesta.

Necesito de un amigo, que reciba con gratitud mi auxilio, mi mano extendida, aún cuándo eso sea muy poco para sus necesidades.

No pude elegir, a quienes me trajeron al mundo, pero puedo elegir a mi amigo.

En ésta búsqueda, empeño mi propia alma, pues con una amistad verdadera.

La vida se torna más simple, más rica y más bella.

Charles Chaplin.